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Luego del empate a 3 goles frente
al Nacional, en un partido nada fácil por los pergaminos del visitante, llegó a
su fin la era del profesor Miguel Augusto Prince, como timonel del Atlético
Huila versión 2009. Y como la obra del gran Novel Gabriel García Márquez-
CRONICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA- sucedió lo que tenía que suceder, el
licenciamiento del técnico nortesantandereano. Y la medida no debería sorprender
a nadie, pues como en cualquier parte del mundo y Neiva no es la excepción, los
pésimos resultados deportivos, terminaron cercenando las ilusiones del ex
jugador de la Selección Colombia.
Que injusto es el fútbol o que
injusta es la vida, podrían argumentar muchos de los que conforman esta gran
familia. Pero quienes viven al vaivén de los resultados del deporte de las
multitudes, saben que en cada partido deben refrendar su contrato con resultados
positivos y que así como en muchas tardes de fútbol exquisito, saldrán como los
toreros en hombros y por la puerta grande, también en otras deberán marcharse
en medio de la critica despiadada, el silencio y el anonimato.
Como decía uno de mis referentes
en la narración deportiva, Rafael Enrique Araujo Games, aquí ya no hay tiempo de
llorar, Y como los grandes, como aquellos que a diario sortean imponderables en
el largo camino de la vida, el Atlético Huila, nuestro equipo del alma, el
mismo que representa la valentía de la Gaitana, tendrá que levantarse y
enrutarse por la senda del triunfo como lo hacen los mejores, como lo hacen los
grandes.
Pobre de aquellos que ante la
primera adversidad, declinan en sus aspiraciones, cuando el mundo está lleno de
dificultades. Muy seguramente por eso pertenecen al grupo de los mediocres, de
los facilistas y de los perdedores.
El camino es largo y culebrero,
decían los arrieros en los campos inhóspitos de nuestra patria, pero aun así,
nunca claudicaron en su empeño y como el colono recio y bravío que se enfrentó a
la montaña, poco a poco fue dominando la trocha.
Por qué asustarnos entonces a
estas alturas del partido, cuando todos sabíamos y estábamos advertidos desde un
comienzo que éste no iba a ser un camino de rosas y de sus dificultades hablo el
presidente Perdomo, el día de la presentación. Aun recuerdo sus palabras “Que
se sepa que habrá momentos difíciles, momentos en los que deberemos sortear con
serenidad las dificultades `para alcanzar la meta trazada, pero también nos
invitó a nunca perder la fe”. Por eso me preocupa, que ya algunos, como los
facilistas y los derrotados de los que tanto les hablé, estén perdiendo tan
rápido la fe, cuando apenas como el campesino, estamos comenzando la
jornada.
Cuánto diera, por poderle
inyectar a muchos paridos por esta tierra, sentido de pertenencia y amor por lo
nuestro, pues a veces pareciera que poco les importa el futuro de nuestro equipo
, pero aun mas lamentable es que como fieles exponentes de la opitofagia,
celebran y hasta disfrutan con las derrotas del Atlético Huila.
Por eso desde aquí exhorto a los
que verdaderamente sienten por sus venas correr sangre de huilense, para que
derrotemos a los incrédulos y cerremos filas en torno a nuestro equipo. Muy
seguramente en los momentos de bonanza como en junio de 2007, esos perdedores y
facilistas, como los camaleones se camuflaran en medio de la fiesta, derramaran
lagrimas de alegría y hasta posaran como hinchas fieles. Pero no importa este
es el equipo de todos y ustedes también tendrán derecho de celebrar. Que Dios
ilumine a los directivos en su escogencia y que el nuevo timonel nos lleve a
puerto seguro. Mientras tanto acompañaremos al profesor Guillermo Berrio, al
teacher, en este nuevo reto que le depara la vida.
JOSE DIEGO CARDOZA
SANCHEZ |